American Airlines busca fortalecer su posición en los mercados internacionales mediante un plan de renovación y expansión de flota que impulse el crecimiento de los vuelos de larga distancia.
Aunque la aerolínea con base en Dallas tiene una mayor concentración de operaciones nacionales en comparación con sus principales competidores, actualmente cuenta con alrededor de 135 aviones aptos para rutas de largo alcance. Para finales de la década, la compañía prevé aumentar esa cifra a aproximadamente 200 aeronaves, manteniendo margen para una expansión adicional.
Según datos de Aviation Week Network Fleet Discovery, la flota activa de American está compuesta por 953 aviones. Durante una conferencia organizada por Bernstein el 10 de diciembre, el director ejecutivo Robert Isom señaló que, en los últimos años, los viajes internacionales han ofrecido márgenes ligeramente superiores a los nacionales. Aunque reconoció oportunidades de mejora en el mercado doméstico, destacó que la empresa ahora está en condiciones de reforzar su presencia internacional.
La retirada de modelos de fuselaje ancho como los Boeing 767 y Airbus A330 durante la pandemia redujo la capacidad de largo radio. Además, los retrasos en la cadena de suministro posteriores a la crisis sanitaria han afectado el ritmo de crecimiento previsto.
Isom explicó que estas decisiones permitieron optimizar la eficiencia de la flota, lo que resultará beneficioso a largo plazo al estandarizar los aviones de fuselaje ancho e integrar los A321 en las operaciones nacionales. Actualmente, American mantiene pedidos pendientes por 20 Boeing 787-9 con una nueva configuración premium, así como 50 Airbus A321XLR, de los cuales ya recibió el primero y espera contar con 15 o 16 para finales de 2026. Asimismo, la compañía planea modernizar sus Boeing 777 más antiguos para prolongar su vida útil.
El director financiero, Devon May, destacó que las opciones para adquirir entre 25 y 30 aeronaves 787 y la posibilidad de convertir pedidos de A321neo en la versión XLR brindan una gran flexibilidad para acelerar el crecimiento internacional. Aun así, el crecimiento de la capacidad medida en millas por asiento disponibles será mayor en las rutas de larga distancia que en los mercados internacionales de corto alcance.
De cara al futuro, American Airlines prioriza la mejora de su rentabilidad en 2025 y la ampliación de márgenes en 2026 y 2027. Pese a evaluar los efectos del cierre récord del gobierno estadounidense, la aerolínea se mantiene optimista, impulsada por un aumento en las reservas anticipadas para 2026. Isom afirmó que la demanda de viajes seguirá siendo fuerte y que la compañía contará con un producto atractivo para los pasajeros.



